martes, 25 de enero de 2011

Decisiones

Es el momento en que la mano y la voz tiemblan. El momento de decir cosas en voz alta. Hay decisiones que se tienen que tomar, que hay que hacerlas. El momento justo es ahora. Cómo el ave que se lanza al vacio, prueba sus alas, planea entre las rocas, rebota un poco y vuelve a tomar un envión. Nada es fácil al comienzo, y es éste paradigma que tengo que tumbar como una pared que se cierra sobre mí. Pero siempre hay una negación en el fondo, un miedo, ese picor a rascarse el alma. Pero es una certeza también, sé que lo voy a hacer, por ser testaruda como siempre y determinada. Es un cambio, grande, que comenzó como un virus a apoderarse de mi de a poquito. Pero es el momento no hay forma de hecharse atrás. Y este nerviosismo me emociona, siento mariposas en la panza, es como estar enamorada.

jueves, 13 de enero de 2011

un tren que va....

Un tren que va, una bala, un río. Toda una fuerza de la naturaleza que impide en ese instante que sea de otra forma. No hay personaje, ni ficción. Es tal cual, la situación y cómo decidas comportarte. ¿Qué sacamos de la resolución número 1? Que no esta mal, ser así, para adelante aún en las veces que parece que debería dar un pequeño paso atrás para no caer entre las rocas. No esta mal, tampoco es perfecto y lo ideal en todos los momentos. Pero soy así, como me muestro acá, en la montaña, en Londres. Me gusta estar con gente, me encanta rodearme de otras personas nutrirme de la buena onda, de los colores y la música. Charlar horas y horas sobre música o sobre el consumismo. Aprender a sacar fichas, esta bien. Me hizo muy bien. Me ha dado cierta tranquilidad conmigo misma, me reconcilie. Me gusto yo, así, como soy. Con toda la neurosis, la persecuta, las ganas de querer a alguien, con todas las ganas de volcar ternura en alguna mano y que sea reciproco. Con las mentiras que no te dan ni beneficio ni te hacen mal, estan por estar. Con las risas, con todos los descuidos y las ganas de tomar y pasarla bien. Para estar arriba porque me gusta eso. Con el mal humor, y la tristeza que hace su aparición. Igual me gusto. Me gusto así.

lunes, 3 de enero de 2011

...dos cero uno uno.......


Hay esperas, y esperas. ¿Qué esperás? No se, un secreto, armar un cubo Rubrik. Juntar las piezas, armarme de nuevo. También ser menos yo, no tan neurótica. Es muy gracioso como todos, pero TODOS, me dicen NO PIENSES TANTO. Para mí es lo contrario, no puedo no pensar. Despúes de todo si no pienso no existo.

Ayer escribí una lista, simple. Una guía de vida para mis acciones. Lo hice para ordenarme, porque si por afuera hay un plan, entonces adentro, tal vez se acomoden solas mis ideas y mis penas. Dobladas y clasificadas por color y olor. Así al menos sabre dónde encontrarlas. Son cosas chicas, resoluciones que me inventó para hacer de cuenta que me olvido. Para esforzarme para ser feliz, cómo cansa pretender, y aprender a sonreir. Aprender a dejar ir, a estar 5' minutos en paz, sin sentirme sola solita.

Son 5 cosas. La primera es irme de acá, toda la playa me trae tu olor y el azul de mar es tenebrosamente parecido al brillo en tus ojos. Las montañas y su aire y sus ríos y las lluvias, por ahí me lavan los recuerdos y lo patético.
Después la foto, las fotos. Siempre me sedujo ese aspecto, atrapar momentos, encapsular situaciones y soltarlas para que fluctuen y cambien. Un poco como Memento. La única forma de engañar al tiempo.

Luego la danza, mi plan para aprender a bailar, aunque sea grande para el tutu. Eso me va a proveer de distracción y es algo placentero.

Luego aceptar que quiero conocer a alguien, hace tanto tiempo que no tengo una relación sana. A donde guardo tanto error, tanta equivocación. Es la conciencia idiota de saber que te encanta la persona que nunca te va a dar nada. Y aunque le doy vueltas no se porque sigo haciendo eso. Será que hasta que no lo descubra estoy condenada a repetirlo. Un laberinto, un cuadro de Escher hasta el infinito.
Por último aprender a manejar. Sólo algo pendiente que queda dando vueltas.

Todo para tratar de no estar tan triste, y tan sola. Tal vez soy adicta a la tristeza. Entiendo porque Edgar tomaba, y estaba lleno de gatos negros y peligrosos gemelos malignos. Es el karma para aquel demasiado sensible y débil para cambiar su destino.