jueves, 27 de agosto de 2009

Stuff

Y en estos momentos se juntan hormonas, recuerdos, otras tristezas que uno pensaban estaban dormidas se desperezan ahi en la memoria, estiran sus garras de sombras y tejen tristezas en el lóbulo frontal. Y acá estamos y suspiramos y se nos llenan los ojos de lágrimas. Y la gente alrededor que dice no llores, pensá en algo bonito. Cómo una madre que al despertar de una pesadilla te dice: 'ahora pensá en algo bonito', aunque el cuco nos sigue persiguiendo en todas las sombras de la habitación. Y a veces no se puede para el tren, no se puede frenar ese río de pensamientos amargos que lo inundan todo y nos sentimos ahogados, ahogados. Cómo me duele el pecho, como me siento sin aire, tratando de abrir la boca y respirar la vida a mi cuerpo en bocanadas. Y no se puede, que tristeza en esta noche. Y no puedo no pensar, no se puede evitar. Y habrá que dormir, morir, un poquito cada día.